Ejercicios de memoria

Huellas de fuego: testimonios del patrimonio documental

ARNAD.

ARNAD.

Leonardo Mellado, Luis Alegría, Emma de Ramón y José Fernández.

En el ARNAD, se dieron cita Luis Alegría, Leonardo Mellado, Emma de Ramón y José Fernández, para conversar desde diversas perspectivas acerca de la documentación rescatada después del ataque al La Moneda, en 1973.

22/09/2016

Fuente: Archivo Nacional

Un interesado público asistió al conversatorio "Destrucción del patrimonio documental", efectuado en el Archivo Nacional de la Administración (ARNAD), este 21 de septiembre, en el marco de la exposición homónima que exhibe algunos documentos el Ministerio del Interior rescatados después del bombardeo al Palacio de La Moneda el 11 de septiembre de 1973.


En el diálogo participaron José Fernández, profesional de la Coordinación del ARNAD y curador de la muestra, Luis Alegría, historiador y jefe del Área Educación y Audiencia del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Leonardo Mellado, historiador y vicepresidente del Comité Chileno de Museos, y Emma de Ramón, subdirectora del Archivo Nacional.

José Fernández comentó acerca del proceso de concepción de la muestra. La documentación deambuló por diversas bodegas hasta que llegó, en 1979, a los depósitos del ARNAD, y dan cuenta de una variedad de actos administrativos del Ministerio del Interior, desde 1969 a 1973, sin saber hasta hoy cuánto fue el material total que se perdió durante el ataque al palacio de gobierno. "La exhibición nos permite descubrir el valor del patrimonio cultura, pero también el peligro que enfrenta en los conflictos", expresó.

También hizo referencia a algunas interrogantes que surgieron al momento de la decisión de exponer los textos, ello porque no sólo tienen un valor administrativo sino también testimonial: "Los documentos dan cuenta de una memoria, son huellas físicas, por sí mismos cuentan muchas historias".

Al respecto, Emma de Ramón expuso que los documentos con las marcas del fuego "muestran un hecho, guardan el tiempo, nos hacen entrar en La Moneda después del bombardeo". Y agregó: "No tienen tizne, sino tiempo congelado".

Precisamente, otra pregunta que planteó la muestra fue sobre la conservación, que por la materialidad del papel es compleja. En este tema, fue valiosa la intervención de Natalia Ríos, coordinadora de la Unidad de Conservación y Restauración del Archivo Nacional, quien precisó que los documentos no están quemados, sino lo que poseen es tizne. "Todo puede ser conservado, pero no todo puede ser restaurado", explicó. Con ello clarificaba la importancia de preservar el estado en que fueron encontrados los documentos, cuya limpieza significaría justamente la pérdida de su valor testimonial.

Patrimonio, memoria y olvido

La exposición está compuesta por seis volúmenes, de los cuales cinco corresponden a decretos supremos, el sexto volumen no forma parte de ese episodio, pero fue incluido para contextualizar la exhibición, y está integrado por los primeros decretos emitidos por la Junta Militar de Gobierno.

Luis Alegría planteó tres ejes en su análisis acerca de la muestra. El primero considera no sólo el contexto histórico sino también el territorial, ya que los documento pertenecieron a un complejo patrimonial que es el Palacio de La Moneda, son parte del patrimonio inmueble del cual no se poseía un catastro al momento del bombardeo.

Un segundo punto fue el tránsito de los documentos de bien patrimonial a bien musealógico, ya que más allá de su contenido debido a sus marcas de fuego son interesantes de exhibir. Y, finalmente, un tercer eje se refirió a la condición de objetos incomodos, controversiales, ligados a situaciones traumáticas. "Pensar los documentos desde esta perspectiva habla de cómo nuestra sociedad incorpora otras nociones de patrimonios", manifestó Alegría. Explicó que como bienes ligados a hechos conflictivos abren las posibilidades de una reflexión crítica, cuestionadora sobre el patrimonio.

En tanto, Leonardo Mellado discurrió desde la perspectiva del recuerdo y el olvido. "Hay que seleccionar lo que queremos recordar, pero también seleccionar lo que deseamos olvidar", afirmó. Aludió, en este sentido, a los conceptos de olvido pasivo y activo de Jean-Louis Déotte. El pasivo se refiere al olvido obligado, y el activo a contiene un carácter complementario de la memoria, como estrategia de construcción.

Con la muestra -sostuvo- justamente "el olvido pasivo está siendo roto". Y preciso que: "Como sociedad nos falta la construcción de un discurso sobre lo que estos documentos nos testimonian".

Recursos adicionales

Materias: Archivos - Charla - Conservación y restauración - Documentos - Exposición - Historia
Palabras clave: Palacio de La Moneda - Conversatorio - Exposición - Documentos - Patrimonio documental