Homenaje

Sylvia Pinilla: archivera de la defensa de los derechos humanos

Sylvia Pinilla.

Sylvia Pinilla.

Sylvia Pinnilla, fotografía gentileza de la familia.

En el Salón Ricardo Donoso, familiares, amigos, y compañeros se reunieron para recordar a quien formó el archivo de la Comisión Chilena de Derechos Humanos. Una ceremonia en la que se resaltó su calidad humana y social en momentos trágicos de la historia de nuestro país.

28/04/2016

Fuente: Archivo Nacional

"Más allá de todos los recuerdos que nos puede dejar, Sylvia era una persona que siempre tenía energía para sacar un proyecto, y era lo suficientemente valiente-al igual que las otras archiveras de la Comisión Chilena de Derechos Humanos- para llevarlo adelante, cualquiera fuera el precio, y era mucho más valiente, porque sabía en carne propia lo que era la tortura. Ella sabía que su archivo sería útil, porque una niña o un niño que aún no nace, algún día vendrá aquí y observará lo mismo que ella conoció".


Con esta semblanza Emma de Ramón, directora del Archivo Nacional, reseñó la obra de Sylvia Pinilla Olguín, quien falleció en enero de este año, y que dedicó su vida a la lucha por los derechos humanos. El homenaje -que contó con la presencia de familiares, amigos y personas quienes la conocieron- se efectuó en el marco del cierre de los conversatorios que se efectuaron en torno a la muestra "Nos/otras. En la calle, en la casa y en la cama".

Desde su juventud, Sylvia Pinilla fue una mujer luchadora y contestataria, independiente y la más rebelde de sus nueve hermanos. "Le interesaron los temas sociales y políticos, y se rebelaba ante la injusticia y la pobreza", comentó Samuel Houston, quien también destacó su alegría y gusto por el baile.

Trabajó en la Facultad de Economía de la Universidad de Chile antes y después del golpe cívico-militar. En 1982, ingresó a la Comisión Chilena de Derechos Humanos (CCHDH) como secretaria del entonces encargado de Relaciones Internacionales, Gonzalo Taborga. No sólo trabajó administrativamente, también visitó poblaciones, a los comités de base de derechos humanos que existían en éstas.

Sylvia Pinilla, Junto a Martita Pérez, Bessie Saavedra y Mónica Boettiger, trabajaron intensamente durante décadas en la CCHDH: crearon el archivo, lo clasificaron, dieron valor a las obras de arte (pinturas, esculturas, afiches) y organizaron el archivo fotográfico. También rescataron un edificio destinado a la tortura, que transformaron en el Sitio de Memoria de la Ex Clínica Santa Lucía, lugar donde hoy funciona la CCHDH.

Una de sus amigas, Celia González, con voz emocionada, expresó: "Fue luchadora y muy colaboradora en todas las tareas que tuvo que realizar. Sin duda, su camino señero fue el compromiso eterno que tuvo con la defensa de los derechos humanos y en mantener viva la memoria".

En tanto, Fernando Gangas recordó las conversaciones que compartió con ella tomando un café: "Conversábamos sobre recuperar la memoria, de cuidar el archivo, y siempre daba ánimo a que ese espacio, la ex Clínica, tuviera vida, vida desde la muerte que ocurrió allí".

Tras el cierre de las intervenciones, el Archivo Nacional entregó un reconocimiento póstumo a su marido, Samuel Houston. Una actividad que terminó cargada de recuerdos y sentimientos hacia una persona fundamental en la reconstrucción del doloroso pasado reciente de Chile. Y, precisamente, las palabras expresadas por Emma de Ramón develan el sentido de su legado: "Fue una mujer sabia, supo comprender que se trasciende a los tiempos a través de la memoria, y ¿cómo se reguarda la memoria? A través de los archivos".

Recursos adicionales

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Palabras clave: Comisión Chilena de Derechos Humanos - Sylvia Pinilla - Derechos humanos - Exposición